En 1984 la telenovela en el Perú se había reactualizado con el aporte de reconocidos jóvenes cineastas, que convocados por Genaro Delgado Parker iniciaron los primeros programas de ficción de la nueva década. José Carlos Huayhuaca, Augusto Tamayo, Luis LLosa, entre otros, fueron los convocados por el broadcaster nacional.

     

Luis Llosa decide para 1984 iniciar la producción con una singular propuesta, realizar una serie policial en el país. Así Panamericana da rienda suelta a lo que serían dos reconocidas series: Barragán y Gamboa. La primera no tuvo la suerte de pegar en el gusto del televidente y feneció tras su primera temporada, mientras la segunda y de la cual detallaremos a continuación, marcó no sólo a los televidentes, sino a su elenco que hasta el día de hoy son recordados por dicha producción.

    

GAMBOA fue una teleserie que marcó época. El mayor Gamboa, Eduardo Cesti su protagonista, y el teniente Maldonado, interpretado por Jorge García Bustamante, fueron las estrellas de la TV nacional. Es que esta serie mostraba lo que las producciones policiales americanas tenían: persecuciones con autos a velocidad extrema, choques, mucho movimiento, un poco de sexo, mujeres bellas y un lenguaje cinematográfico que rápidamente identificó a nuestra gente que sin duda gusta de ver a sus actores, situaciones y calles.

    

Pero la producción no se detuvo ahí y el mismo equipo (el de LLosa) bajo la denominación CINETEL decide realizar junto a PANTEL (Producciones Panamericana, su brazo productor) la telenovela que devolvería al 5 su fama de productor internacional: CARMÍN, la cual no era más que el viejo guión de El Adorable Profesor Aldao, el cual fue volteado y al que se le añadió dosis de juventud, exteriores y mucha música. El éxito fue impresionante y no había casa que no sintonizara la telenovela del 5 a las siete de la noche.

    

Después de esta y de su éxito arrollador en diversos mercados de América y Europa, el canal continuó produciendo novelas que no fueron del todo llamativas para el público. EN FAMILIA, LA CASA DE ENFRENTE, LA DOÑA, SAÑA y algunas propuestas en otros canales como NO HAY PORQUE LLORAR en el 4, fueron de lo más resaltante por aquellos años.

    

Para 1986 nacería sin duda alguna la propuesta más efectiva para la telenovela peruana PROA (Productores Asociados) que en sociedad con CineSetenta, reconocida casa realizadora de comerciales y el joven "Canal con Sentido"... el 9; dieron ese toque de renovación a la pantalla. BAJO TU PIEL y MALAHIERBA fueron sus más celebrados éxitos. PALOMA y KIATARY las que no convencieron. De forma paralela el director Augusto Tamayo bajo la denominación Secuencia, igualmente junto a CineSetenta producen SOLO POR TI para el 4. En el tintero quedó ARLEQUÍN que venía escribiendo el actor-guionista Pablo Serra junto a Bianca Casagrande.

    

Pero la difícil situación económica del país hizo tambalear a todas las empresas y luego de la disolución de esta productora que estaba bajo la batuta de dos grandes, Gustavo Bueno (actor-productor) y el director de cine Francisco Lombardi, la telenovela casi paralizada quedaría nuevamente en manos de Panamericana que hacia finales de los ochenta y con nuevos estudios se lanzó nuevamente a apostar por el género. EL HOMBRE QUE DEBE MORIR, se posicionó entre las más sintonizadas.

    

Pero la idea era exportar y Panamericana sabía que en el contexto que se vivía no podían hacerlo solos, por ello y en coproducción con RCTV (Canal 2 de Venezuela) lanzan NATACHA en 1990, con estrellas caraqueñas y dos nacionales en los protagónicos. Este fue el punto de partida para reiniciar con fuerza y muchas ganas la producción de telenovelas. A ellas se sumó VELO NEGRO, VELO BLANCO de Iguana Producciones, MALA MUJER de V.S.I. (Video Studio International) y algunas miniseries de la naciente sociedad entre C.A.A. (Centro de Apoyo Audiovisual) y el Canal 9 que pasó a denominarse ATV y posteriormente las miniseries de IGUANA Producciones con Frecuencia 2, que pasaría a denominarse FRECUENCIA LATINA.

    

Sin duda las nacientes sociedades del 2 y el 9 con estas productoras darían paso a una constante fuente de producción seriada, con telenovelas que desde 1993 llenaron las pantallas nacionales. Pero fue LOS DE ARRIBA Y LOS DE ABAJO la que dio el impulso necesario para consolidar el gusto por nuestras telenovelas.