En 1959 se realiza el primer programa de ficción de la TV peruana, BAR CRISTAL (Radio América y TV Canal 4). Producción contextualizada obviamente en un bar (algo muy popular y muy apegado hacia lo latinoamericano) y auspiciada por la más popular de las cervezas en ese entonces, todo esto sazonado por historias de amor entre los asiduos concurrentes al lugar. Entre las actrices protagonistas de este primer folletín local estaba Saby Kamalich, quien años después nos depararía una gran sorpresa al dar el salto continental, con una telenovela que marcó a toda la región. También figuraban en el reparto Don Luis Álvarez, Jorge Montoro, entre otros. De este modo se inicia el star system que algunos años más tarde daría que hablar en las telenovelas de Panamericana.

 

El primer teleteatro del 13 (Panamericana) se dio en su noche inaugural en 1959 con el ciclo de Tradiciones Peruanas, luego vendrían El caso de Caryl Chessman, La bodega de la esquina, todas en vivo y en directo hasta julio de 1961, cuando Panamericana inicia la era del Video Tape en la realización de comerciales, shows musicales y las primeras telenovelas enlatadas.

 

Para 1960 el antiguo Canal 13 (Panamericana TV) decide trasladar el género de la novela a la televisión. Genaro Delgado Parker experimentó los buenos resultados de emisoras radiales como América y La Crónica, por ello y todavía en vivo y en directo apuesta de lleno al folletín hecho en casa y que mejor en su naciente empresa. A diferencia de los canales América y El Sol, Panamericana produjo y exportó drama.

 

Teleteatros, diarios y semanales serían la fuente de programación del canal. Así los Delgado Parker deciden con guión del actor y director peruano Juan Ureta Mille lanzar "Historia de tres hermanas", naciendo en nuestra TV el famoso Clan Ureta-Travesí, pues no hubo telenovela de la época que no fuera protagonizada por alguno de los miembros de esta reconocida familia de actores.

 

Le siguieron un sinnúmero de telenovelas, pero cabe aclarar que no sólo era el 13 quien las producía, también lo hacía El Sol Canal 9 y el Canal 4 de Radio América bajo las órdenes de la española Carola Yonmar. Panamericana con la llegada del video produce una industrialización del género, siendo "Mañana comienza el amor", el primer folletín enlatado.

 

Para 1962, el Canal 9, ya no bajo la administración de TV El Sol, sino del Canal 4 emprende la realización de telenovelas en vivo y en directo para el horario de la noche, así se lanza en su reinauguración, la única versión realizada en el Perú del clásico radioteatro cubano "El derecho de nacer" que tuvo como una excepcional Mamá Dolores a la primera actriz Esther Chávez Constantino.

 

Muchas de las producciones nacionales grabadas, mantenían un acabado tosco que las hacía poco exportables. Finalmente en 1962 y después de muchos intentos la fábrica de novelas del 13 realiza su primera exportación: "Caras sucias", con Gloria María Ureta y Vlado Radovich. Se vendió el producto a Canal 5 de México. Esto sin duda dio el impulso necesario para poner en posición de vanguardia a la fábrica que desde Lima venía cocinando folletines que poco a poco fueron llegando al continente.

 

En 1966 el canal había realizado incontables producciones y las ventas internacionales se habían disparado, pero era urgente reorganizar la fábrica y dar un nuevo toque al producto. Ese cambio llega a Panamericanacuando la empresa adquiere una nueva máquina de edición y cambia los turnos de grabación. No se ensayaría toda la semana para grabar cinco en un solo día, sino que se grabaría un capítulo diario. Los actores podrían aprender los diálogos por partes y serían ayudados por el apuntador electrónico. Notable hazaña de la época que dio paso a la consolidación del género en el país.

 

Para 1967 se consolida el flujo exportador, novelas peruanas en Centroamérica, México, el Caribe y Norteamérica. Se producía sin parar y el éxito era arrollador.

 En 1969 la empresa realizaría con guión comprado en Buenos Aires la novela que cambiaría el panorama de la telenovela en el continente: Simplemente María. De este modo se consolidó la producción peruana en el gusto latinoamericano.

 

No contentos con los logros alcanzados, los Delgado Parker querían golpear el continente con sus producciones y vaya que lo hicieron, pues a la par de la peruana, sólo la industria mexicana despuntaba y lograba rotundos éxitos fuera de sus fronteras. Por ello los empresarios peruanos, con otro guión argentino del prolífico Abel Santa Cruz, dieron luz verde a la telenovela Natacha, una dulce provinciana (Ofelia Lazo) que lucha por el amor de un joven y apuesto Raúl Pereyra (el español radicado en México, Gustavo Rojo). Volvieron a posicionarse internacionalmente con celebrado éxito. Sin embargo quedaría poco tiempo para festejos, la guillotina del gobierno militar del general Juan Velasco Alvarado apuntaba a la estatización de los medios de comunicación peruanos.

 

1970 trae muchas novedades, un singular éxito: El Adorable Profesor Aldao, con un variopinto cast compuesto por Regina Alcover, el mexicano Julio Alemán y la bella Patricia Aspíllaga, luego seguiría La inconquistable Viviana Hortiguera, secuela de la anterior, por el éxito obtenido.

 

Por otro lado, Panamericana decide expandir su presencia en el continente y creaPanamericana TV S.A.C.I. (Sociedad Anónima Comercial e Industrial) en Argentina, encargándose de la programación del Canal 2 de La Plata, donde se grabaron famosas coproducciones como la celebrada "NINO, las cosas simples de la vida", "Mi dulce enamorada" y la tierna "Papá corazón" con la tierna Andrea Del Boca.

 

Asimismo fundaron Panamericana TV de México junto alCanal 8 de TIM (Televisión Independiente de México). Esta sociedad realizó producciones que fueron un fuerte dolor de cabeza para el consorcio Telesistema Mexicano, el cual pasó en 1973 a ser TELEVISA. Finalmente el Canal 8 se asocia con el Telesistema de los Azcárraga, terminando de este modo, el negocio mexicano de los Delgado Parker.

 

En casa y con televisión estatizada, el panorama se mostraba cada día más desalentador. Poca producción y lo que se hacía no lograba pegar en el gusto de la teleaudiencia nacional, debido al control que ejercía el gobierno militar.

 

En 1974 se creo TELECENTRO, empresa que agruparía a los dos grandes competidores nacionales: América y Panamericana. El 7 estatal pasó a ser ENRAD Perú y ocupó los estudios del quebrado Canal 9. Los demás canales, es decir el 2, 11 y 13, apagaron sus transmisiones para no volver más.

 

La fábrica del 5 realizaría otro éxito de la pluma del argentino Abel Santa Cruz: Me llaman Gorrión, con la estrella de moda Regina Alcover y el recién llegado a Lima Oswaldo Cattone. Conquistó el corazón de los televidentes. A estas estrellas se sumó el puertorriqueño Daniel Lugo.

 

Luego de esta novela se experimentó más de lo que en realidad se debía producir, intentos híbridos con preceptos socialistas, mujeres trabajadoras, 200 millas, música, cantinas y demás fueron el único aliciente para la perdida telenovela peruana. Se caería en un gran bache, cero producción, con uno que otro esfuerzo como Cecilia, proyecto de AUSA (Artistas Unidos S.A. - Canal 7), Una cita con Julieta (Canal 4), Crónicas para jóvenes adultos (Canal 4) y Una larga noche (Panamericana) de Bianca Casagrande, la productora considerada a recuperar el importante sitial de la telenovela peruana.

 

Es para 1980 que los medios son devueltos a sus respectivos dueños, como una sana muestra del nuevo gobierno del arquitecto Fernando Belaunde Terry: iniciar su mandato con la legalidad constitucional y en democracia plena. Fueron años de recomenzar, no había infraestructura, no habían técnicos ni personal capacitado para realizar telenovelas, pero sí mucho ingenio, ganas y el más grande anhelo de recuperar el terreno perdido. Mientras aquí el retroceso fue evidente, mercados como el mexicano se consolidó en el gusto latino, elvenezolano traspasó sus fronteras y el argentino, ayudados por losDelgado Parker, coparon las programaciones del continente. Mientras al brasileño no le faltaría mucho tiempo en llegar por estos lares con su Esclava Isaura y sus días de baile.

 

En 1982 Panamericana decide apostar nuevamente por la producción seriada hecha en casa. Unitarios y miniseries se lanzaron para dar paso en 1983 a La Pensión con Pilar Brescia, la chica de moda por aquella época y el brasileroLauro Corona (q.e.p.d.).

 

Al año siguiente (1984) Panamericana decide finalmente realizar una telenovela en nueva etapa: Páginas de la Vida, igualmente con Pilar Brescia, obra con la que recomenzó la fábrica de producción nacional. Tuvo relativo éxito, pero fue Carmín, remake de El Adorable Profesor Aldao, que logra poner al 5 en posición exportadora y presencia internacional.